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No hay otra alternativa para las mujeres que la de ser amas de casa o prostitutas es legal irse de p

Pero supongamos que él tiene que ir solo: Y cuando él se despierta: Esa es una aventura y se perdona, pero esas son cosas que hay que evitar: A mí me preocupa cuando hay un lazo afectivo con la otra, cuando es algo duradero y en muchos casos, hasta cuando hay hijos con la otra.

Ahí no queda títere con cabeza. La amante termina deprimida, alcoholizada o metida en droga o muy mal emocionalmente: Empieza a pelear, a perseguir y aquello no es vida. Por eso le dicen amantes, es generalmente a ellas a las que aman.

Siempre hay que hablar. Hay cosas que yo prohíbo en terapia que se hable: Es como ser una leprosa. Al hombre siempre se le dio permiso para ser infiel y para poder expresar su sexualidad. A la mujer no. Hay una doble moral grande en cuanto a la imagen femenina para el hombre. Le dije, bueno, ponle el tema. Cuando le puso el tema, él le preguntó: Todas esas concepciones inciden mucho. Porque las razones que llevan a las mujeres a ser infieles son muchas.

Y por eso son infieles. La mujer dice que va a llevar a su hijo al médico o que va a una reunión del colegio o va a visitar a una amiga. El hombre no, el hombre tiene sexo, se baña y llega a su casa normal, a menos que tenga una amante, porque cuando tiene una amante se le nota: Empieza a llegar tarde, que la reunión se prolongó, hummmm. Castel proposes in the continuum exclusion-inclusion to explanation the situation and to have an analytic convergence that can guide studies and later performances in the social work, like in the applied sociology.

La idea de exclusión ha estado presente a lo largo de toda la historia en algunas disciplinas científicas de las Ciencias Sociales como son la Antropología y, sobre todo, la Sociología.

Aunque el fenómeno actual de la exclusión presenta rasgos específicos, debe entenderse desde la perspectiva general de los procesos de dualización y segregación que han existido siempre. La historia de la sociedad humana no ha podido ser sino la historia de la desigualdad. De hecho, la desigualdad no sólo se percibe en el nivel de satisfacción o bienestar sino, incluso, en la forma de considerarla y valorarla como condición social.

La exclusión social es un concepto de connotaciones negativas, en términos de aquello de lo que se carece y se necesita. Por lo tanto, como señala J. La exclusión social implica, en su raíz, una cierta imagen dual de la sociedad, en la que existe un sector integrado y otro excluido.

Forman parte de una dialéctica inclusión-exclusión. La situación de exclusión se produce con respecto a la noción de ciudadanía social, idea que tiene su génesis con Thomas Marshall, desarrollada en su libro Ciudadanía y clase social , y que atiende a los aspectos civiles, políticos y sociales. La ciudadanía confiere un estatus en la sociedad.

Se ignora así la diversidad y se construyen esquemas que encorsetan nuestra visión de la realidad. En la actualidad, no sólo deben superarse algunos de los aspectos que llevan a esa definición de ciudadanía sino que hay que diferenciar la propia exclusión de aquellas situaciones con las que se relacionan. La exclusión social actual supera los aspectos económicos; podemos hablar de nuevos procesos de exclusión social tales como las relaciones asimétricas hombre-mujer, entre grupos étnicos, juventud-vejez, capacitados-discapacitados, etc.

Aunque aquí se muestren de forma aislada y a través de sus manifestaciones concretas, el proceso de exclusión de El Puche es el resultado de la combinación y potenciación entre sí de todos los factores.

También debemos advertir al lector que no todos esos factores se manifiestan con la misma virulencia. Castel en el continuum exclusión-inclusión para tratar de operativizar la situación y tener una convergencia analítica que pueda guiar estudios y actuaciones posteriores.

En primer lugar, existe una zona de integración, en la que se encuentran los individuos que tienen un trabajo estable y también una inscripción relacional sólida. La tercera zona es la de asistencia. En consecuencia, en este trabajo vamos a analizar; en primer lugar, la evolución y características del barrio desde su origen hasta nuestros días, con la intención de situar al lector y también de encontrar las primeras pistas que nos pueden explicar el proceso de exclusión que sufre el entorno.

Posteriormente, resaltaremos los factores que consideramos determinantes económicos, residenciales, culturales, relacionales y políticos en el proceso de exclusión del barrio.

Aproximación socio-histórica al barrio de El Puche. El barrio, con Este barrio se creó para paliar los efectos ocasionados por las lluvias torrenciales que cayeron en la capital almeriense durante los primeros días de enero de El Consejo de Ministros aprueba el 23 de febrero de este mismo año la construcción de 1. En la empresa encargada de construir las casas abandona su ejecución, quedando pendientes por terminar otras casas.

En total, El Puche tiene alrededor de 1. Desde el exterior se tiende a simplificar el barrio de forma homogénea, la realidad es otra muy diferente: Sus profesiones, expectativas e ingresos son iguales o parecidos a otros barrios — viviendas, Tagarete, etc.

Desde el principio de la adjudicación de las viviendas se han sucedido importantes cambios en la estructura de la población. Cuando una familia consigue mejorar de situación intenta salir del barrio, de esta forma muchas de las primeras familias allí asentadas cambiaron de residencia [2] , se compran una casa en otro lugar, fundamentalmente en Los Molinos y Las Quinientas Viviendas, dos barrios mejor considerados dentro de la ciudad.

Estos primeros habitantes han sido sustituidos, en un primer momento, por familias gitanas, procedentes de otros barrios de la capital almeriense y, sobre todo, de familias -gitanas y no gitanas- llegadas de otras provincias. En la actualidad se asiste en el barrio a una tercera transición y sustitución con la llegada de inmigrantes africanos, en especial de Marruecos.

Esta sucesión es parecida a la ocurrida en muchos de los barrios neoyorkinos con blancos, negros y otros grupos étnicos. Ocurre tal y como señala A. Una vez descrita y analizada la historia y composición del barrio, nos detenemos en los factores que definen a El Puche, como un enclave de importantes carencias, inserto en un proceso de exclusión.

El principal factor que determina que el barrio se encuentre en un proceso de exclusión es el económico. Para ello, vamos a analizar, en primer lugar, los cambios económicos y laborales en las sociedades capitalistas avanzadas, a raíz de los procesos de globalización y su influencia en El Puche.

En segundo lugar, nos detenemos en explicar la situación laboral y económica concreta del barrio. El capitalismo impregna todos los aspectos de la vida del ser humano, superando y desdibujando todas las fronteras artificiales y reales que existen en el planeta.

Este cambio económico provoca la aparición de un nuevo trabajador de cuello blanco, que desde supera a los trabajadores de cuello azul. La sociedad actual se organiza en torno al conocimiento para lograr el control social, la dirección de la innovación y el cambio, y esto, a su vez, da lugar a nuevas relaciones sociales y estructuras que tienen que ser dirigidas políticamente. En segundo lugar, aparece la división internacional del trabajo y la especialización económica. Como señala Piore hay tres grandes mercados: Todo ello, tiene como consecuencia la dualización del mercado y la apertura del abanico salarial: Uno, el sector servicios, con una aportación turística muy diversa.

Estos tres ejes económicos que vertebran toda la provincia han provocado también un crecimiento de otros sectores como ha sido la construcción. Pese a este estado de desarrollo y crecimiento económico de gran parte de la provincia, no se ha conseguido limar el proceso de exclusión laboral que padecen algunos barrios periféricos de la capital. El progresivo enriquecimiento de la provincia, en general y de la capital en particular, contrasta fuertemente con lo que ocurre en los barrios.

L a relación entre desempleo y pobreza no es sencilla y directa. Existen otras fuentes de ingresos diferentes del salario: Esto es, la familia funciona de cara al exterior como un trabajador colectivo, con una importante cooperación económica entre sus miembros. El lugar de la familia lo han ocupado otras grandes instituciones.

O lo que es igual, aunque la familia en estos barrios todavía cumple una función importante, ésta pierde fuerza en el contexto exterior. En este orden de cosas, las actividades laborales de El Puche se insertan en el mercado secundario que señalaba anteriormente Piore. Las necesidades de contratación en la capital almeriense se han adaptado a unas circunstancias cambiantes, en las que las exigencias del mercado se dirigen hacia una mano de obra cualificada con una gran movilidad, situación ajena al barrio.

Cuando aquí aludimos al trabajo nos referimos a un tipo de trabajo concreto: De ahí, que el hecho de trabajar en nuestras sociedades modernas sea definido como empleo. El trabajo —empleo— es, por tanto, una institución social que cumple un importante conjunto de funciones, económicas, psicológicas y sociales, independientes de las características de cada individuo y anteriores al mismo. A través de estas funciones descubrimos que el trabajo es un eje central e imprescindible para desarrollarse plenamente.

En una situación irregular de cara al empleo se van a trastocar todos estos elementos. Vivir en El Puche es un inconveniente para conseguir empleo, no existe, ni de lejos, una igualdad de condiciones con el resto de la población almeriense. Existe entre los habitantes del barrio la idea que la educación y la formación incide directamente en el empleo para el resto de la sociedad y no para ellos.

Así, lo expresa un joven del barrio: En segundo lugar, destaca el comercio. Principalmente la venta ambulante, sobre todo de fruta y ropa. El titular del negocio es mayoritariamente el hombre. Esta venta se lleva a cabo en los mercadillos de la ciudad, y en algunos pueblos de alrededor; van rotando de un lugar a otro, pero ninguno tiene un local estable. No hay tiendas, en otros barrios hay algo, algo que se mueve, no sé, una imprenta Aquí hay cuatro tiendecillas sin declarar y bares.

En esta actividad destaca la estacionalidad. Son varios los focos donde acuden principalmente; primero, las personas que se desplazan a la recogida de aceituna —Jaén y Córdoba— y la vendimia — La Mancha-. Esta emigración laboral la realizan unas diez familias completas en todo el barrio.

Para casi todos los casos existen iniciativas para ayudarles en su proyecto laboral, como es el caso de la guardería para niños que ofrece cobertura durante las horas que dura la jornada de trabajo.

Los trabajadores describen situaciones cíclicas en las que pasan del afianzamiento en su puesto de trabajo, con cotización a la Seguridad Social , a la pérdida de esta garantía y vuelta a la inestabilidad.

No tienen posibilidad de promoción, de conseguir mejores puestos, de subidas salariales. Es claro, esta flexibilidad se traduce en situaciones de nulo ascenso social, imposibilidad de mejoras de vivienda, escasas opciones de invertir en educación, etc. Podríamos incluso decir que se trata de un fenómeno comunitario ya que impregna profundamente las bases comunitarias del barrio: Esta iniciación con determinadas conductas delictivas fue interpretada por R. Merton como un efecto derivado de la anomia.

En una población pauperizada se produce necesariamente un desajuste entre el nivel de las expectativas de futuro y las oportunidades materiales de realizarlas. Este desajuste de expectativas futuras y oportunidades vitales varía en función de la estructura social. Una profesora nos sintetizaba la relación de la población con el empleo, en los siguientes términos:.

La población de la zona de abajo era gente que emigró de los pueblos cuando se hizo El Puche y que se quedó allí porque no prosperó. Pero es gente sencilla y humilde que trabajan de albañiles, de yesaires, en los almacenes, etc.

No existe hoy en día la posibilidad de diferenciar tan claramente entre una zona del barrio y otra, cada vez hay mayor mezcla y la entrada de inmigración supone incrementar la complejidad en este sentido. Toda esta discriminación positiva se ha hecho a lo loco, sin analizar caso por caso y sin después establecer un seguimiento. Entre los profesionales de la zona también puede encontrarse opiniones parecidas:.

Se puede hacer, pero si por un lado nosotros quitamos ese estilo de prestaciones y, por otro, Ayuntamiento, Junta Aunque no hemos distinguido hasta el momento, entre empleos, las condiciones de trabajo para gitanos y no gitanos, sí existen algunas diferencias entre unos y otros.

La estructura ocupacional gitana ha sido un elemento de resistencia a los modos de vida no gitana, en función de la autonomía, independencia y control sobre las condiciones y horario de trabajo. De igual modo, el tipo de trabajo desarrollado por los gitanos tiene menor cualificación y mayor precariedad. Tradicionalmente las actividades de esta minoría han estado fuera de la economía dominante, son pocos los que tienen acceso a un trabajo asalariado continuo y a profesiones cualificadas.

La concepción de autonomía e independencia que tienen del trabajo los gitanos, dificulta en mayor grado la adaptación a nuevos empleos. Un joven hablaba en estos términos: La diferenciación residencial o segregación no es un fenómeno reciente. En un principio la ubicación del barrio fue una decisión político-institucional. De tal forma que nos encontramos un barrio alejado en varios kilómetros de la ciudad de Almería y delimitado por una serie de elementos naturales río y otros elementos construidos carretera y vía del tren.

El Puche, al igual que muchas zonas norteamericanas tal y como describe Wilson , ha sufrido un abandono paulatino de los servicios residenciales. Safa describe una situación similar para un barrio en San Juan de Puerto Rico, las redes y lazos sociales entre parientes, vecinos y amigos delimitaban lo que estaba bien o mal, y hasta el punto donde podían transgredir la norma.

Pero este control en la actualidad ha desaparecido casi en su totalidad, ahora ese control reside en varias familias dedicadas al contrabando de droga. De tal forma, que existe una conexión entre asentamientos, organizaciones y actividades delictivas por parte de algunas familias, con la consiguiente desidia política para evitarlo.

Un aspecto fundamental a destacar del barrio es la escasa y deteriorada dotación de equipamientos e infraestructuras que tiene. El barrio, de forma general, posee una deficiente urbanización, en cuanto a zonas verdes, iluminación, falta de aceras y de zonas recreativas, comerciales y administrativas. El Puche viejo es la zona en peor estado y por el contrario los Huevos Fritos la zona de mejor estado.

Edificio de Puche Norte. Fotografía del autor Otro aspecto a destacar es el importante hacinamiento que tiene el barrio. Aunque éste no se da por igual en toda la población. Ahora bien, el proceso que conlleva al hacinamiento difiere unos de otros. Por su parte, los inmigrantes, como señalan J. Arjona y Martínez , sufren hacinamiento debido a un doble proceso. De tal modo, que por casas o pisos que no deberían superar el precio de veinte o treinta mil pesetas, cobran unas setenta mil pesetas, es decir, el doble.

Por ello, el hacinamiento que en un principio parecía ser una estrategia abaratadora del inmigrado se convierte en un negocio de rentabilidad absoluta para el propietario.

Decimos rentabilidad absoluta porque es una mercancía en cuya conservación, reparación y adecuación son muy pocas las inversiones que se realizan por parte de los propietarios a la hora de ponerlas en alquiler.

Pero sí son muy elevados los ingresos que obtienen, entre otras cosas, por que no declaran esta actividad. En una investigación de F. Esta imposición de estigma asocia descalificación de territorio y residentes, pero es una relación que se construye desde el exterior. Los criterios residenciales son el principio organizador y el marco explicativo para sus juicios y acciones. La imagen mental de gran parte de los almerienses que ponen en relación los procesos cognitivos y la conducta espacial, refleja perfectamente los modelos integrados de percepción y comportamiento de Downs y Goodney La información que obtenemos del medio, bien a través de nuestra propia experiencia o bien a través de otras fuentes de información, como pueden ser los medios de comunicación, la filtramos y creamos una imagen y unos valores sobre lo percibido y a partir de ahí actuamos.

La discriminación se manifiesta en un doble sentido: Esto, innegablemente, pone el acento en la falta de lazos fuera del barrio y por tanto, provoca un mayor aislamiento de los residentes y un menor contacto con el exterior.

La segregación también genera, en algunos aspectos, en los habitantes un mecanismo de autodefensa y la conformación de un código de comunicación propio. C on lo dicho hasta el momento, se pone de manifiesto que existe una incapacidad por parte de la economía de mercado y de la política de las diferentes administraciones para proporcionar alojamientos y servicios urbanos dignos y adecuados a unos pobladores heterogéneos.

Los aspectos socioculturales de exclusión que afectan a la población de El Puche son muy diversos y de muy amplia categorización. El factor sociocultural que provoca una mayor fractura relacional y un mayor efecto estigmatizador de los habitantes de El Puche es su composición étnica. En el barrio, conviven: En El Puche, como en la mayoría de los enclaves que comparten una realidad de exclusión, es muy abundante la presencia de población gitana.

No obstante, no se trata de un pueblo homogéneo y ha adquirido elementos de culturas con las que ha tenido contacto, al igual que por diversos procesos de acomodación y asimilación. Este fenómeno puede observarse con una mayor intensidad en lugares como El Puche. Su exclusión a priori viene dada por una escasa disponibilidad de recursos, diferencia cultural y por su condición de extranjería. Podemos interpretar esta estigmatización como una manifestación del fenómeno de la distinción que describía P.

Bourdieu , esto es, la población acomodada y del centro de la ciudad marca la diferencia de su grupo frente al resto atendiendo al lugar de residencia y poder económico. El segundo elemento sociocultural es la falta de redes sociales consolidadas.

Sus relaciones se circunscriben al propio barrio. No obstante, tampoco los habitantes del centro frecuentan el barrio, exceptuando a los compradores de droga o a los profesionales que desempeñan su labor allí —trabajadores sociales, agentes de desarrollo local, profesores, taxistas, ATS y médicos—. Junto al determinante étnico y de las relaciones sociales existen en el barrio otros factores de exclusión sociocultural como son la desestructuración familiar: También, el absentismo escolar supera el 50 por ciento, sobre todo, en los niños de etnia gitana mayores de 12 años.

Del mismo modo, existen graves problemas de salud. Son muy frecuentes las enfermedades infecto-contagiosas —SIDA—, enfermedades mentales, etc. Por eso, la organización social en este tipo de entorno es un factor muy importante. No obstante, y como señala este autor, dentro del contexto de la ciudad, el barrio se erige como un espacio particular de relaciones y organización social donde se da la cohesión social, redes de solidaridad mutua y ciertos sentimientos de solidaridad.

Muchos han sido los autores que han tratado el tema de la especificidad de la organización social entre los grupos sociales excluidos, como N. El discurso mayoritario dominante tiende a estereotipar a todos los habitantes del barrio, extrapolando la conducta desviada de unos cuantos al resto, logrando un efecto estigmatizador.

De tal forma, que esa igualación provoca la atribución de culpa a priori de todos los actos delictivos que ocurren en la ciudad. Por su parte, los individuos estigmatizados, también generan estereotipos y prejuicios, así como mecanismos de autodefensa y protección frente a un medio que le es hostil. Van Dijk p. Existe, por tanto, un cuerpo de creencias socialmente compartidas que sustentan la discriminación.

Las minorías son presentadas como causantes de problemas y nunca como víctimas. Estos prejuicios precisan de un aprendizaje fundamentado en la observación, imitación y participación.

Para ello, se revisaron tres diarios locales: Casi la totalidad de las noticias aparecidas sobre El Puche en dichos diarios se refieren a sucesos o circunstancias relacionadas con su condición de barrio marginal. En la mayoría de las ocasiones se hace explícito en el titular el lugar del evento, con el objetivo expreso de matizar que el suceso ha ocurrido en un barrio marginal o ha sido protagonizado por un habitante del mismo.

No obstante, estos titulares no llegan a constituir ni el 2 por ciento del total de las noticias analizadas. Una de las formas de manifestación de estos atajos mentales a escala grupal es el desarrollo de discursos negativos con respecto a los residentes en El Puche.

Al igual que M. Fresnillo con respecto a los gitanos españoles, nosotros hemos percibido cuatro discursos diferenciados a través de los cuales se canalizan los estereotipos y prejuicios. Por un lado, existe una visión conflictiva discursos de la discriminación y segregación y por otro lado, una visión no conflictiva discursos de la diferencia y la integración. Aplicando sus líneas de investigación, observamos que el discurso mayoritario es el conflictivo.

Humildad, sumisión a la ley, identificación con la norma. Arrogancia, insumisión a la ley, trasgresión de normas. Trabajo, acción social, construcción. Goce, gasto inmediato, destrucción. Los habitantes de El Puche son identificados con tendencias destructivas del edificio social y, por ello, se justifica que permanezcan en las afueras. Descartando la responsabilidad de la sociedad en su conjunto y estableciendo la marginación como consecuencia de comportamientos desviados: Por otra parte, el discurso de la segregación es similar, pero se expresa con mayor intensidad dado el temor a que el espacio central se vea invadido por el crecimiento de los grupos marginados y la extensión de su desviación.

Los pobladores de El Puche son temidos y su realidad aparece desprovista de todo contenido socio-estructural, ya que, existe la percepción de que en ellos reside el poder. Como afirman López y Fresnillo p.

No hay otra alternativa para las mujeres que la de ser amas de casa o prostitutas es legal irse de p -

De ahí, el amplio abanico de proyectos procedentes de las políticas sectoriales aplicadas en la zona, como son: Y cuando él se despierta: Este cambio económico provoca la aparición de un nuevo trabajador de cuello blanco, que desde supera a los trabajadores de cuello azul. En segundo lugar, nos detenemos en explicar la situación laboral y económica concreta del barrio. Esas putas no quieren ni oír hablar del feminismo, y el "patriarcado" es un sistema que les va de maravilla-como a muchísimas mujeres casadas, por cierto. De tal modo, que por casas o pisos que mamada cariñosa mi familia de cinco deberían superar el precio de veinte o treinta mil pesetas, cobran unas setenta mil pesetas, es decir, el doble. Erin Pizzei, amenazada de muerte por feministas a causa de su intento de crear casas de protección para hombres víctimas del maltrato. S Andarax, El Puche. De este modo, el objetivo principal de este texto es situar al barrio dentro de los estadios que propone R. Y, ser a la hora de cobrar: Puesto que así se pierde la perspectiva de las causas del problema y del proceso que conlleva dicha situación. La exclusión social actual supera los aspectos económicos; podemos hablar de nuevos procesos de exclusión social tales como las relaciones asimétricas prostitutas cracovia prostitutas sants, entre grupos étnicos, juventud-vejez, capacitados-discapacitados. Una crónica del salariado.

Y siempre digo que papa Dios nos lo puso en chino: Las mujeres se culpan y sienten que no son buenas amantes cuando enfrentan una situación de infidelidad. Otra cosa a tener en cuenta para saber qué hacer es conocer qué ocasionó esa infidelidad. Hay dos tipos de infidelidad: Creo que siempre una aventura se debe perdonar, claro, si no es una todos los meses.

Pero supongamos que él tiene que ir solo: Y cuando él se despierta: Esa es una aventura y se perdona, pero esas son cosas que hay que evitar: A mí me preocupa cuando hay un lazo afectivo con la otra, cuando es algo duradero y en muchos casos, hasta cuando hay hijos con la otra. Ahí no queda títere con cabeza. La amante termina deprimida, alcoholizada o metida en droga o muy mal emocionalmente: Empieza a pelear, a perseguir y aquello no es vida.

Por eso le dicen amantes, es generalmente a ellas a las que aman. Siempre hay que hablar. Hay cosas que yo prohíbo en terapia que se hable: Junto al determinante étnico y de las relaciones sociales existen en el barrio otros factores de exclusión sociocultural como son la desestructuración familiar: También, el absentismo escolar supera el 50 por ciento, sobre todo, en los niños de etnia gitana mayores de 12 años.

Del mismo modo, existen graves problemas de salud. Son muy frecuentes las enfermedades infecto-contagiosas —SIDA—, enfermedades mentales, etc. Por eso, la organización social en este tipo de entorno es un factor muy importante. No obstante, y como señala este autor, dentro del contexto de la ciudad, el barrio se erige como un espacio particular de relaciones y organización social donde se da la cohesión social, redes de solidaridad mutua y ciertos sentimientos de solidaridad.

Muchos han sido los autores que han tratado el tema de la especificidad de la organización social entre los grupos sociales excluidos, como N. El discurso mayoritario dominante tiende a estereotipar a todos los habitantes del barrio, extrapolando la conducta desviada de unos cuantos al resto, logrando un efecto estigmatizador.

De tal forma, que esa igualación provoca la atribución de culpa a priori de todos los actos delictivos que ocurren en la ciudad. Por su parte, los individuos estigmatizados, también generan estereotipos y prejuicios, así como mecanismos de autodefensa y protección frente a un medio que le es hostil.

Van Dijk p. Existe, por tanto, un cuerpo de creencias socialmente compartidas que sustentan la discriminación. Las minorías son presentadas como causantes de problemas y nunca como víctimas. Estos prejuicios precisan de un aprendizaje fundamentado en la observación, imitación y participación.

Para ello, se revisaron tres diarios locales: Casi la totalidad de las noticias aparecidas sobre El Puche en dichos diarios se refieren a sucesos o circunstancias relacionadas con su condición de barrio marginal.

En la mayoría de las ocasiones se hace explícito en el titular el lugar del evento, con el objetivo expreso de matizar que el suceso ha ocurrido en un barrio marginal o ha sido protagonizado por un habitante del mismo. No obstante, estos titulares no llegan a constituir ni el 2 por ciento del total de las noticias analizadas. Una de las formas de manifestación de estos atajos mentales a escala grupal es el desarrollo de discursos negativos con respecto a los residentes en El Puche.

Al igual que M. Fresnillo con respecto a los gitanos españoles, nosotros hemos percibido cuatro discursos diferenciados a través de los cuales se canalizan los estereotipos y prejuicios. Por un lado, existe una visión conflictiva discursos de la discriminación y segregación y por otro lado, una visión no conflictiva discursos de la diferencia y la integración.

Aplicando sus líneas de investigación, observamos que el discurso mayoritario es el conflictivo. Humildad, sumisión a la ley, identificación con la norma. Arrogancia, insumisión a la ley, trasgresión de normas.

Trabajo, acción social, construcción. Goce, gasto inmediato, destrucción. Los habitantes de El Puche son identificados con tendencias destructivas del edificio social y, por ello, se justifica que permanezcan en las afueras. Descartando la responsabilidad de la sociedad en su conjunto y estableciendo la marginación como consecuencia de comportamientos desviados: Por otra parte, el discurso de la segregación es similar, pero se expresa con mayor intensidad dado el temor a que el espacio central se vea invadido por el crecimiento de los grupos marginados y la extensión de su desviación.

Los pobladores de El Puche son temidos y su realidad aparece desprovista de todo contenido socio-estructural, ya que, existe la percepción de que en ellos reside el poder. Como afirman López y Fresnillo p.

S Andarax, El Puche. También debemos resaltar que existen, de forma minoritaria, discursos no conflictivos, pero no deja de ser una declaración de intenciones:.

Existe un colectivo dentro del barrio que es objeto de un doble discurso del conflicto: Los inmigrantes son vistos como marginados y extranjeros peligrosos. El Colectivo Ioé p. Por un lado, se manifiesta la identidad comunitaria contra modernidad: Para el Colectivo Ioé existe un cuarto discurso ideológico que aparecería entre población pobre, blanca y xenófoba.

Los inmigrantes son percibidos como competencia para acceder a los recursos. En primer lugar, han sido los sociólogos y los psicólogos ambientales quienes han realizado un mayor esfuerzo para tratar de explicar el comportamiento humano desviado.

No ha existido uniformidad en la explicación de esos comportamientos, encontramos explicaciones diferentes que van desde la influencia del entorno Toffler, ; Goffman, hasta las interpretaciones neomarxistas Quinney, ; Smith, , pero ninguna de las interpretaciones anteriores, ni las omitidas, por si solas son conclusiones evidentes, en cuanto a relaciones causa-efecto. En segundo lugar, el concepto de cultura de la pobreza fue acuñado por O. Esta cultura representa una serie de rasgos para con el resto de la sociedad, en la propia comunidad, en el plano familiar y en la personalidad individual que se transmiten de generación en generación a través de la socialización.

Esta teoría llevó a muchos analistas a culpar a los propios excluidos de su situación. Como vemos, este autor, a diferencia de Lewis, sí deja espacio para reconocer la responsabilidad que la estructura social tiene en las realidades marginales. En definitiva, El Puche no puede ser considerado fuera de contexto, sino en relación constante con el resto de la ciudad.

La exclusión social es una realidad compleja, que no sólo dificulta su conceptualización sino también la aplicación de estrategias idóneas para contribuir a su prevención o mejora, incrementando esta dificultad la gran heterogeneidad de factores que la configuran, así como las diferencias y dispersión de las personas o grupos afectados. Para analizar el papel desempeñado por las instituciones dentro de la vida de un barrio marginal como El Puche podemos recurrir a dos puntos de vista.

Toda política social tiene como objetivo una reforma social y, a su vez, quien propone semejante reforma admite que la sociedad tiene alguna imperfección o que existe una disfunción que es preciso corregir. En otras palabras, se proponen perfeccionar la sociedad, ya sea en nombre de la justicia y del progreso o de la eficiencia y conveniencia política. La finalidad de la reforma social, viene determinada por el contenido de la correspondiente política que la aplica.

Todas estas políticas sociales tienen su origen en el Estado de Bienestar, nacido en los países occidentales después de la II Guerra Mundial sobre la base de un amplio consenso entre las principales fuerzas sociales y con el objetivo de paliar las desigualdades que el sistema liberal estaba generando. Este bienestar, se articula en base a unos principios ideológicos: Y en segundo lugar, la aplicación a todos los individuos por igual de las reglas del bien estar.

Esta reclamación de libertad presupone la igualdad de oportunidades necesaria para elegir libremente el destino, así como, la exigencia de imparcialidad del Estado y la equidad de trato basado en la igualdad de derechos políticos y jurídicos. Prueba de ello es la definición y aplicación de programas específicos a El Puche como Zona Necesitada de Transformación Social. Las políticas aplicadas en este contexto, han ido encaminadas a combatir la exclusión a través de la renta, es decir, con ayudas complementarias, prestaciones por desempleo, etc.

Pocas veces nos encontramos con la aplicación de políticas enfocadas hacia la lucha contra la exclusión cultural o la exclusión por razones de etnia, por poner algunos ejemplos. Sin embargo, estas prestaciones son normalmente insuficientes para completar los presupuestos familiares, por lo que conllevan el fomento en la población del desarrollo de modalidades irregulares de trabajo y la informalización de actividades económicas.

Son rentas de supervivencia eventual mientras se accede a otro tipo de empleos. Las prestaciones que la administración concibe como amortiguador de la carencia de ingresos por pérdida de empleo, suelen estar siempre relacionadas con las contribuciones realizadas durante el tiempo de trabajo formal o legal. Es una especie de seguro, cuya finalidad es dotar de un ingreso mínimo a quienes tienen agotado su derecho a la prestación pero, a la vez, esta prestación por desempleo se da como un requisito previo a la situación normalizada de trabajo y de integración en la sociedad, de la cual muchos de los habitantes de la zona han estado excluido siempre.

Esto es, la aplicación de políticas de discriminación positiva es percibida como injusta en ciertos sectores de la sociedad. La saturación de cursos de formación en ciertos campos, deja al descubierto parcelas de cualificación en otras ramas dentro del barrio.

Por lo general, los programas derivados de las políticas sociales, se aplican sectorialmente y no de forma global a través de proyectos temporales de duración limitada. Por otra parte, existe una falta de coordinación patente entre las distintas actividades que se llevan a cabo [8] y este es uno de los principales problemas para la aplicación de políticas integrales eficaces a favor del desarrollo del barrio.

Esto induce a pensar que se trabaja sobre la base del prejuicio, en sentido de simplificación y homogeneización de la información sobre contextos con realidades diferentes. Conceptos que no llegan nunca a concretarse sobre el papel y que implica una relativización del compromiso de las administraciones en cuanto a la lucha contra la marginación y la pobreza. Esta falta de comunicación se da tanto a nivel intra-institucional, como inter-institucional.

Pero las políticas sociales no sólo se centran en las prestaciones por desempleo. El Estado keynesiano del Bienestar, se compone de varios subsistemas que van desde la salud y educación hasta las infraestructuras y otros aparatos que también contribuyen de manera especial al bienestar de forma secundaria. De ahí, el amplio abanico de proyectos procedentes de las políticas sectoriales aplicadas en la zona, como son: Garantía de rentas, subsistema laboral, de vivienda y urbanismo, educativo, sanitario, servicios sociales personales, subsistema medioambiental, etc.

Por ejemplo, dentro del subsistema de educación, la simple aplicación de los currículos, la atención personalizada en formación y factores coercitivos como los programas de absentismo escolar de la Junta de Andalucía no son suficientes, ni garantía de éxito.

Como señala Delors , p. La renovación de un proyecto de atención a la población, no puede nunca depender de su rentabilidad en términos económicos, o por casos solucionados.

Puesto que así se pierde la perspectiva de las causas del problema y del proceso que conlleva dicha situación. Después de examinar las actuaciones de las políticas sociales en El Puche. Vamos a analizar la contribución de los partidos políticos a la formación y perpetuación de la situación del barrio. Su contenido proyecta el modelo social de cada barrio o ciudad al que cada uno de los partidos se compromete. Aunque el programa no es vinculante si es el reflejo de la sociedad que los partidos políticos aspiran a crear.

El lenguaje utilizado por los partidos en sus programas electorales locales al igual que ocurre con los documentos de programas sociales es casi siempre estereotipado.

Así, cuando se habla de barrios periféricos, se hace desde el punto de vista externo, problematizando la situación y proponiendo actuaciones de solución a dichos problemas desde un nivel abstracto, como podemos ver a continuación.

Barrio Alto, Puche y Los Almendros". Asimismo, dentro de las iniciativas referentes a minorías étnicas: En este sentido, desde el ayuntamiento, iniciaremos medidas y actuaciones específicas en vivienda, salud, educación, empleo, cultura y mujer". En el programa genérico sus propuestas van desde: Izquierda Unida IU propone dentro de infraestructuras: Integración social de individuos y grupos para prevenir situaciones de marginación: Podemos comprobar la imprecisión y ambigüedad del lenguaje y de las propuestas de todos los partidos políticos.

El resto de los compromisos van encaminados a la rehabilitación del barrio en cuanto a infraestructuras y mobiliario urbano, refuerzo de la vigilancia policial, construcción de viviendas en zonas periféricas, etc. La imagen que se proyecta de los barrios a través de los programas es doble, por un lado, de homogeneización y desviación, prueba de ello son las propuestas del PA. Y por otro lado, la ausencia de problemas en el barrio, puesto que no se dan propuestas ni alternativas concretas de solución.

Sus deficiencias se reducen a mejora de asfalto, alumbrado, etc. Se produce así, lo que se ha llamado en otro lugar Checa, Checa y Arjona, una atención descortés , ya que, denota el conocimiento que los partidos políticos tienen de los barrios, pero también manifiestan el escaso interés por su situación. Nosotros barajamos tres hipótesis:. En definitiva, la distancia psicológica entre las lógicas políticas y las lógicas que rigen los individuos se hace difícilmente salvable, provocando procesos de anomia.

Esta desconfianza generalizada es lo que Montero y Torcal p. Es la manifestación de un rechazo general hacia algo que no responde suficientemente a los deseos, tras comparar lo que se tienen con lo que se estima que se debería tener. Dicho esto, la situación del barrio no sólo debería analizarse desde el punto de vista de la dotación oficial de recursos económicos y técnicos. Las condiciones de carencia no sólo pasan por poner a disposición de esta población los recursos, sino en crear las condiciones de igualdad de acceso a ellos, reforzar la identidad como grupo, etc.

Para esto se hace imprescindible la intervención, pero no sólo en el barrio, como parte integrada de una comunidad global, sino en la totalidad de la población almeriense, como parte del problema. La unidad de acción debe ser local, no parcelada. Aquí hemos entendido la exclusión como un proceso complejo, y no como una resultante del destino individual, esto remite a esquematizar el proceso con los planteamientos esbozados por R.

Castel quien entendía dicho fenómeno a lo largo de un continuum con varias escalas: Lo notorio de su esquema es la percepción procesual, transversal y multidimensional de la exclusión, así como la imposibilidad de homogeneizar este fenómeno. Después de analizar los factores determinantes que influyen en el proceso de exclusión de este barrio, percibimos como fundamental la heterogeneidad interna tanto en la población, como en la configuración física, social, económica y residencial de este.

Esta complejidad desemboca en distintos procesos de exclusión y demuestra una asimetría entre quienes gozan de una relativa estabilidad y quienes se encuentran en inmersos en una total vulnerabilidad. Por tanto, El Puche puede estudiarse desde diferentes estadios y podemos afirmar que ninguno de los sub-barrios que lo componen estaría en la zona de integración y apenas existen individuos que tengan un empleo estable y bien remunerado, redes sociales, etc.

La exigencia del mercado a adecuarse constantemente a una recualificación profesional queda lejos de sus posibilidades. Esto les provoca sentimientos de inseguridad e incertidumbre. Al igual que existen servicios privados para demandas no cubiertas por el sector estatal, hay profesionales del sexo para compensar la incapacidad o falta de voluntad de la esposa para satisfacer al marido.

Hola a todxs, a propósito del tema comparto un enlace al pcpe pues me parece muy acertado el cartel feminista con el lema: Lamentable, hechos simbólicos que dan mucho que pensar y que, obviamente, dejan mucho que desear sobre los partidos o colectivos de izquierdas, en general.

Dicho esto les dejo el enlace con este magnífico cartel y, mi enhorabuena a lxs compañerxs que lo hayan diseñado:. Que es tiempo ya: De La Apocalipsis, moral, anunciada.

Y que Dios nos coja a todos confesados: Ya lo que faltaba, para proclamar económicamente y oficialmente, la ruina moral, social y colectiva, de todos: Es como si, el Estado y Todos sus Inspectores de Hacienda: Quisieran pasar a ser también: Y, ser a la hora de cobrar: La normativa y la legalidad, y los Derechos. Que Crisis, no solo moral, económica y financiera.

Dios nos coja a todos confesados. Querida ama de casa, con todos los respetos Sume usted todos estos gastos que usted no abona. Ese es su salario.

Y no es tan mal salario Suscriba un plan de pensiones. Exíjale uno a su esposo. No consienta ser ama de casa sin un plan de pensiones propio abonado con el dinero que ingresa su esposo. A propósito del PIB, estaría muy bien también que este gobierno tuviese en cuenta el "incalculable" VALOR, perfectamente calculable en términos económicos por cierto, que el trabajo de millones de amas de casa españolas aportan a la Economía Brillante artículo, coincido con lo que en él denuncia.

Tergiversan la realidad quienes sólo visibilizan, desde su androcentrismo lo masculino, por eso al hablar de la pobreza y de la esclavitud niegan e invisibilizan que quienes la sufren en su inmensa mayoría son las mujeres. Precisamente por eso surgió el denostado feminismo, como contrapeso para compensar la cruda realidad.

E ignora y ningunea el sufrimiento de decenas de miles de niños esclavos, del mismo modo que se preocupan por doscientas niñas secuestradas pero ignoran a , niños soldado que en su mayor parte son secuestrados de sus familias, alejados de su entorno y obligados a matar bajo amenaza de muerte y tortura.

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